Escuche

lunes, 17 de octubre de 2016

El análisis por ordenador de fechas en el libro de Urantia




En 1572, un ex profesor de Bolonia llamado Ugo Buoncampagni convertido en el Papa Gregorio XIII; diez años más tarde se introdujo el calendario gregoriano. El calendario Juliano, fundado 16 siglos antes por Julio César, era inexacto y la necesidad de reforma fue ampliamente reconocido. Su principal falla fue la discrepancia entre la longitud media de su año, 365,25 días, y el año trópico, a continuación, con un promedio de 365.24232 días. Esto es casi once minutos y cuatro segundos más corto que el año juliano. Esta pequeña discrepancia había seguido acumulando hasta que ya no era una cuestión de minutos, pero los días. En el momento de la reforma gregoriana, el error había aumentado a once días. Es comprensible que esto era motivo de preocupación para el Papa. Si el calendario había continuado sin cambios, entoces la Pascua finalmente se celebró en el verano.
Los intentos de reforma provocaron una amplia gama de debates, tanto a nivel académico y religioso. En un momento dado, la excomunión fue amenazado en contra de cualquier persona que se negó a aceptar el nuevo calendario. Los detalles de esta reforma son los que se encuentran en la edición de mayo de 1982 de Scientific American por G. Moyer.
En la Parte Cuatro del Libro de Urantia hay más de un centenar de citas en las que se da una fecha del siglo I, junto con el día de la semana para esa fecha. En los días previos a la computadora antes de la publicación de El libro de Urantia, la determinación de esta información era una tarea monumental. Una serie de algoritmos que tengan en cuenta la reforma gregoriana había sido publicado, pero al menos uno de ellos no se dará el día correcto de la semana para la fecha indicada, estar fuera por un día.

Quienes se oponen a la naturaleza reveladora del Libro de Urantia han propuesto que los documentos se canalizaron al principio y posteriormente fueron editados por el Dr. Sadler y sus colaboradores. Si la información canalizada se originó en la mente subconsciente del medio, entonces parece ser imposible que las fechas de inicio y días hubieran sido declaradas correctamente. Parece, pues, que el Dr. Sadler o sus colaboradoress deben haber emprendido la extremadamente tediosa tarea de determinar qué día de la semana corresponde a cada fecha. Entonces podríamos preguntar por qué lo harían? Era casi cuarenta años antes de que alguien se diera cuenta de la dificultad de esta tarea en un momento en que los ordenadores no estaban disponibles para su desempeño.

Usando la información obtenida de la fórmula astronómica para las calculadoras de Jean Meeus, el Dr. Matt Neibaur escribió un programa informático para comprobar la exactitud de la fecha del calendario en la parte 4 del libro de Urantia y encontró que para cada uno de más de 100 casos, el día de la semana Fue asignado correctamente para la fecha particular citada. Es cierto que no hay nada profético o imposible sobre este hecho. Sin embargo, junto con la información que se ha reunido acerca de la multitud de hechos arqueológicos también contenidos en la Parte 4 y enumerados más adelante en este estudio, ilustrará que estos Documentos de Urantia no pueden ser menos que el trabajo de eruditos conocedores y dedicados que han gastado un Casi Increíble cantidad de tiempo y esfuerzo en conseguir sus hechos derecho incluso al minuto de detalle.

Referencias: Dr Matt Neibaur. Scientific Symposium 1, published by The Urantia Book Fellowship, 1988

No hay comentarios:

Publicar un comentario