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jueves, 17 de septiembre de 2026

Parámetros revelados sobre el regreso de Micael: lo que sí y lo que no dice El Libro de Urantia

 Introducción

Pocos temas generan tanta especulación y confusión, como la segunda venida de Cristo Micael (Jesús). A lo largo de la historia, esa expectativa ha sido manipulada por predicadores oportunistas, sectas milenaristas y, en tiempos recientes, por pseudocristos encarnados que se aprovechan de la ansiedad escatológica de la gente y de sus bolsillos.
El Libro de Urantia no satisface la curiosidad humana sobre fechas ni señales espectaculares, pero sí establece con notable precisión una serie de parámetros negativos y positivos: condiciones que delimitan cómo no podría ocurrir el regreso de Micael, y unas pocas certezas sobre cómo podría manifestarse. Conocer estos parámetros no satisface la curiosidad escatológica, pero sí blinda al lector frente a interpretaciones erróneas y frente a quienes se autoproclaman "el Cristo Micael que ha vuelto."
1. ¿Sabrá el mundo entero cuando Micael regrese?
Sí, muy probablemente. El propio texto afirma que, si bien se ignora el cuándo y el cómo, hay algo de lo que sí puede estar seguro: cuando Micael retorne, el mundo entero muy probablemente lo sabrá, porque vendrá investido de su autoridad como soberano de un universo, no como una figura anónima y discreta.
2. ¿Volverá a nacer como un bebé desconocido?
No. Micael ya completó la experiencia del nacimiento humano una sola vez, en Belén, durante su séptimo y último autootorgamiento como Jesús de Nazaret. Esa fase de su carrera, experimentar la vida desde el nacimiento hasta la muerte como criatura mortal, quedó sellada para siempre. No hay base revelacional para esperar un "segundo Jesús" que nazca, crezca y pase inadvertido entre nosotros.
3. ¿Vendrá en un octavo autootorgamiento?
No. Los siete autootorgamientos de un Hijo Creador como Micael tienen un propósito específico, que es adquirir la experiencia personal de vivir como cada uno de los siete tipos de voluntad creada de su universo local, requisito para alcanzar la soberanía plena de Nebadón. Micael culminó ese ciclo con su autootorgamiento en Urantia. No existe un octavo autootorgamiento pendiente ni necesario.
4. ¿Regresará como Hijo Autootorgador o como maestro revelador?
No. En su encarnación como Jesús, Micael actuó bajo dos fases: la de Hijo Autootorgador (osea cumpliendo el séptimo autootorgamiento, conociendo sus criaturas y viviendo una vida mortal) y luego por voluntad propia tomando el lugar de maestro (rabino) que normalmente es un trabajo de un Hijo Instructor Trinitario (maestro revelador) asociado a esa misión. Esos roles eran propios de una fase ya superada de su carrera. Si regresa, lo hará en calidad de lo que ya es: el Hijo Soberano de Nebadón, gobernando en su propio nombre y con plena autoridad universal, no bajo una misión de autootorgamiento adicional, ni como maestro.
5. Si pudiera volver a encarnarse, ¿en qué forma lo haría?
En forma masculina. Esto se desprende de un patrón consistente: todos los Hijos del Paraíso (por ejemplo los que se autootorgan) aparecen como infantes nacen de mujer y en forma de varón. *Aunque el fenómeno de nacer de una mujer solo ocurre una vez por planeta, no se repite jamás.
6. ¿Es ese patrón —nacer de mujer, en forma masculina— exclusivo de Jesús, o general?
Es general. Es la norma seguida por todos los Hijos del Paraíso que eligen el método del nacimiento humano para autootorgarse en un planeta evolutivo, no una particularidad exclusiva del autootorgamiento de Micael en Urantia.
7. ¿En qué otras formas podría manifestarse Micael, si no nace como infante?
Los reveladores nos hablan de una posibilidad, ninguna de las cuales implica un nuevo nacimiento humano:
  • Una forma espiritual, perceptible únicamente por el ojo del espíritu, no por la vista física ordinaria.

    (Pero no niegan la posibilidad de aparecer como un cuerpo material especialmente preparado como el de Melquisedek, o el del séquito del Principe, que no depende del secreto de Sonarington.)
8. ¿Está su regreso ligado a una fecha o a un evento catastrófico predeterminado?
No. El propio texto recomienda explícitamente desligar el retorno personal del Maestro de cualquier evento fijo o época predeterminada. No hay un calendario revelado, ni una señal apocalíptica obligatoria que deba cumplirse antes.
9. ¿Vendrá sin previo aviso, como un evento aislado?
No se sabe. Es una de las preguntas que el propio revelador plantea y deja explícitamente sin responder.
10. ¿Vendrá para cerrar una era u "época urantiana" específica?
Tampoco se sabe. Es otra de las interrogantes que el revelador formula abiertamente, sin ofrecer una respuesta definitiva.
11. ¿Tiene su visita una relación arbitraria con una crisis mundial o un evento establecido?
No necesariamente. Ni la crisis mundial, ni un juicio dispensacional, ni la llegada de un Hijo Magisterial son condiciones obligatorias presentadas como certeza; son posibilidades que el revelador intermedio enumera como interrogantes abiertas, no como vínculos arbitrarios o automáticos.
Conclusión
Lo más revelador de este conjunto de parámetros no es lo que afirma, sino lo que deliberadamente se abstiene de afirmar. Los reveladores del Libro de Urantia ofrecen certezas estructurales, quién es Micael, qué autoridad ostenta, qué formas son compatibles con su naturaleza ya consumada como Soberano, pero guardan silencio absoluto de lo que no saben, sobre el cuándo, el cómo exacto y el contexto circunstancial de su regreso.
Esa combinación de certeza doctrinal sobre la naturaleza del evento, silencio deliberado sobre sus detalles, es precisamente lo que sirve como criterio de discernimiento, cualquier afirmación que pretenda fijar fechas, vincular el regreso a una crisis específica, o presentar a un "Cristo" que nace, crece y vive de manera anónima entre los hombres, contradice abiertamente estos parámetros revelados.
Referencias citadas
  • 176:4.5 (1919.2)
  • 176:4.6 (1919.3)
  • 176:4.3 (1918.6)
  • 176:2.4 (1915.1)
  • 21:4.3 (239.9)
  • 119:0.7 (1309.1)
  • 119:8.1 (1317.5)
  • 20:2.7 (225.6)
  • 20:6.2

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